
Este texto de Alfredo Lozano, desde mi sentir, es otra forma de corazonar pues hace posible un equilibrado diálogo entre el pensamiento de occidente y lo mejor que ha generado una academia crítica, con aquellas sabidurías y espiritualidades de los pueblos ancestrales en perspectivas no solo de quedarse en la comprensión del
pasado, sino de mostrar la belleza de un pasado, que sigue alumbrando los tiempos presentes tan cargados de oscuridad y dominación, pues hemos preferido deslumbrarnos con el brillo del capital, que alumbrar el corazón con espiritualidad y sabiduría.
Por ello siempre ha sido la intención de Alfredo Lozano, que esta sabiduría profunda se empiece a matricular en las universidades, que transite por sus aulas y alumbre no solo la cabeza sino sobre todo los corazones de alumnas y alumnos, para que comprendan, que está muy bien estudiar, para tener una profesión y un título, pero junto con ello no debemos dejar de preguntarnos sobre ¿qué mundo le vamos a dejar a las niñas y niños que aún no nacen, y las otras generaciones que vendrán después de ellas?. Por ello este es un libro semilla, un regalo para esas y esos jóvenes, que a veces nos preguntamos porque no aman este bello país y continente que nos ha regalado el bioverso, como lo van a amar si no lo conocen en sus profundidades, y nadie ama aquello que no conoce, por eso trabajos como este son actos de amor y para sembrar amor en el corazón de presentes y nuevas generaciones para que redescubran un pasado milenario que aun sin saberlo, nos sigue alumbrando y habitando.