
La poesía es el canto del alma que llega a notas inalcanzables para la voz, se compone de sentimientos ocultos, historias incontables, alegrías y momentos; todo aquello que merece ser plasmado para no olvidarlo jamás.
Esta obra contiene veinte poemas cargados de emociones, cada uno inspirado en vivencias propias y ajenas; únicas y exclusivas para quien las inspiró. Dicho por la autora: «Escribir libera el alma, permite olvidar, y encontrar la calma, para poder respirar». Con tal deseo, escribe un pequeño poemario cargado de sensibilidad;
que abraza la calidez de la amistad juvenil, la belleza de la mujer, el reconocimiento al trabajo arduo de un maestro, la candidez de la infancia, la bella y natural vida, pero también la tormentosa e inevitable muerte. Todo eso, iniciando el camino que representa el primer paso en el arte de escribir, utilizando como instrumento a
una mujer inteligente que sueña con abrir un amplio sendero para transitarlo mientras se nutre de nuevas experiencias; cada vez más fuerte, más aguda, pero, sobre todo, más humana.
