Autor:

Guerra Almeida, Luis Giovanny
Terán Acosta, Guillermo Rubén
Poma Lojano, Luis Santiago
Tonato Ortiz, Claudia del Rocío
Arequipa Quishpe, Elsa Rocío
Chaluiza Charro, Elizabeth Vanesa
Poma Taris, Jorge Luis

Colección: Biblioteca Amauta

ISBN: 978-9942-623-11-9

Link: https://www.dspace.uce.edu.ec/handle/25000/37965

Una socióloga haciendo la presentación de un libro de Física puede resultar un poco fuera de lugar, sin embargo, ¿solo los físicos pueden hablar de física? Por supuesto que no, los seres humanos nos enfrentamos cada día a innumerables problemas, fenómenos o comportamientos de la naturaleza que nos incitan a descubrir sus secretos para darles una explicación; los seres humanos convivimos con la física a diario porque esta ciencia experimental nos ayuda a comprender el mundo en el que vivimos. Para lograr la explicación de las leyes que rigen cualquier fenómeno físico, es necesario saber separar sus elementos más importantes y, en lo posible, variar las condiciones en las cuales sucede el fenómeno, esto es, pasar de la observación —primer paso del conocimiento científico— al experimento a través de una serie de pasos ordenados y sistematizados que se han establecido como resultado de la experiencia de muchos años de investigación científica.


El presente texto-guía del docente servirá de apoyo para todos aquellos quienes quieren emprender la tarea de enseñar física en la forma que esta debe ser enseñada: utilizando teoría y práctica, hipótesis y comprobación. Sin embargo, no se puede considerar que el proceso del conocimiento científico de un fenómeno termina con la comprobación práctica de la hipótesis. Con el transcurso del tiempo aparecerán nuevos experimentos y nuevos fenómenos que, en algunos casos, serán contradictorios con la teoría existente y obligarán a repensar las leyes de la física bajo un nuevo modelo. Como se ve, el experimento puede inducir al desarrollo de teorías más completas, en un proceso de constante evolución y desarrollo. Y eso debe primar en la enseñanza de las ciencias: que los estudiantes sepan que no todo está dicho y hecho en el mundo, que las posibilidades de nuevos descubrimientos son innumerables, solo hace falta una mente inquieta que se cuestione, dedicación, método de trabajo y una buena guía.


Dra. María Augusta Espín Estévez
vicerrectora académica y de posgrado