
«El libro de Oswaldo Páez merece ser leído no solo para multiplicar la vida a través de recuerdos, pero también para en base a ellos crear nuevas acciones para así dar paso a nuevos recuerdos de lo que todavía no existe.»
«En El Negro Angola encontramos sujetos que si bien están enraizados en la realidad social ecuatoriana de la costa norte del país, los mismos operan con ‘pantallas mentales’ que desbordan lo ‘nacional’ e incluyen «referencias a fronteras móviles más acá o más allá del Amazonas». El Negro Angola es una novela que, tanto en el desarrollo de la trama como de sus personajes, es a la vez parroquial y cosmopolita, casi dialéctica, tanto en el amor como en la guerra. Este dualismo le da a la novela la posibilidad de combinar lo universal con lo particular, encajándola dentro del proceso de globalización capitalista que se consolida durante aquellos años, característica detectable también en otros escritores de la misma época.»
