Publicación digital:
La nueva concepción de la historia

Editores
Justo Amado Castillo Freire

Colección: Cuadernos

ISBN: 978-9942-623-75-1

Link: https://www.dspace.uce.edu.ec/handle/25000/42017

Cuestión filosófica, teóricamente resuelta: sentido de la historia: progreso
prometeico; función de la vida (trans)humana: «… su comprensión y su dominio…
[control]… de la naturaleza…» (K. Marx); propósito de la inteligencia:
producir la «conciencia de sí», de la realidad en tanto tal (la idea refleja los rasgos
esenciales de la materia, expone la dinamia de ella: la ley del movimiento
presente y la de su tendencia –mudanza-; pero, sobre todo, los rudimentos de
esa nueva realidad, en la que se supera la actual y se realiza la razón humana,
en coherencia con el concepto científico objetivo de «desarrollo humano»:
naturaleza, naturaleza/ser humano, ser humano/naturaleza, ser «divino»).

La Materia esculpe a «Dios» (La Carne Enverbada) en el desarrollo de las
fuerzas productivas; el Universo forja su regente en la forma singular suya:
el neocórtex, supera la indeterminación heisenbergiana, en la ciencia y en la
técnica: la conciencia absoluta; la naturaleza se humaniza, se subjetiviza, se
«providencializa» (el ser humano sopla, en la «nariz» de la mecánica automatizada
antropomórfica, el aliento de la inteligencia artificial -redes neuronales/
simulador de pensamiento, robot sapiens, transhumano). En la lógica-histórica,
la Religión (cristiana, hindú) viene a ser el «disfraz metafísico del auto movimiento
» de la humanidad (K. Marx dixit). Ser humano: yo soy la inteligencia,
el que produce la verdad, y que va a la tumba; el que es como yo, no vivirá
para siempre; soy el que quiere ser, el que estoy siendo, el que voy a llegar a
Ser. La vida/la muerte, han dejado de ser el misterio. Al final queda tan sólo
la potencia, que busca un nuevo acto: la masa y su propiedad primigenia (la
polaridad): el autocinetismo; la esencia de la Materia es existir, ser, permanecer;
«nada hay eterno fuera de la materia en perpetuo dinamismo y de las
leyes con arreglo a las cuales se mueve y cambia» -F. Engels- (la Palabra pasará,
pero la Materia no pasará). Hasta ahora se ha escuchado la «Palabra de Dios»;
en adelante sonará la voz de la materia provista de conciencia.